Operaciones de carry en emergentes se llenan y disparan alertas de gestoras
Las operaciones de carry en emergentes encienden luces de alerta
Algunas de las estrellas de 2025 en los mercados emergentes empiezan a preocupar a los gestores profesionales. Las estrategias de carry en el real brasileño habrían generado en torno a un 30 % de rentabilidad este año, y una cesta de divisas latinoamericanas de alto rendimiento ha superado a la mayoría de los pares del G10. Ahora, firmas como Wells Fargo, Fidelity y Lazard advierten de que las valoraciones están exigentes y las posiciones, muy abarrotadas, especialmente en mercados con poca liquidez.citeturn1view0
Dónde se concentran los riesgos
Los estrategas señalan tres focos de tensión. Primero, el real brasileño y el peso mexicano, grandes receptores de flujos gracias a elevados tipos reales y bancos centrales considerados ortodoxos. Segundo, varios mercados africanos fronterizos, donde la liquidez limitada podría convertir cualquier salida en una estampida si repunta la volatilidad global. Tercero, los activos ligados a la tecnología asiática, que ya sufrieron a principios de noviembre una corrección severa —la peor desde abril— recordando lo rápido que puede girar el sentimiento.citeturn1view0turn0search28
Por qué importa para divisas y tipos
Las operaciones de carry prosperan en entornos tranquilos y con bancos centrales previsibles. Hoy ese telón de fondo está cambiando: los halcones de la Reserva Federal se oponen abiertamente a otro recorte en diciembre, los rendimientos de la deuda estadounidense siguen elevados y el BCE y el Banco de Inglaterra dejan entrever que la fase fácil de relajación monetaria toca a su fin. Si las rentabilidades globales vuelven a subir o el apetito por el riesgo se deteriora, las divisas EM de alto rendimiento suelen ser el primer lugar donde los inversores recortan exposición, amplificando los movimientos en tipos locales y crédito.citeturn0search7turn0search13turn0search22
Qué vigilan ahora los traders
En las próximas semanas, el mercado observará tres señales clave: un repunte de la volatilidad implícita en divisas, un giro en los flujos hacia la deuda local latinoamericana y cualquier nuevo episodio de tensión en los mercados africanos y asiáticos más ilíquidos. De momento, el mensaje de las grandes mesas EM no es de pánico, sino de prudencia: gran parte del carry “fácil” probablemente ya se ha capturado y conviene asegurarse de que las carteras aguanten un cierre de año más movido.