El dólar se fortalece mientras el mercado espera el regreso de los datos de EE. UU.
El mercado de divisas abrió la semana con un tono prudente, con el dólar estadounidense ganando algo de terreno frente al euro y al yen mientras los inversores se preparan para el esperado regreso de las estadísticas oficiales desde Washington. Tras el fin del cierre del gobierno, llega una batería de publicaciones atrasadas que culminará a finales de semana con el informe de nóminas no agrícolas de septiembre, llamado a reordenar el debate sobre el próximo movimiento de la Reserva Federal.
Por qué importa para el FX
Los indicadores privados ya apuntan a una mayor desaceleración de la economía estadounidense, pero la ausencia de datos duros ha dejado a las expectativas de tipos en terreno resbaladizo. Los futuros descuentan ahora una probabilidad menor de recorte en diciembre que hace unas semanas, bajo la premisa de que la Fed preferirá ver varios datos limpios antes de volver a recortar. Eso deja al dólar atrapado entre unos fundamentales más débiles y el riesgo de que cualquier sorpresa alcista en las cifras fuerce a los bajistas a cerrar posiciones.
Yen y riesgo de intervención
En Japón, las últimas cifras muestran la primera contracción económica en seis trimestres, golpeada por la caída de las exportaciones bajo el peso de los aranceles de EE. UU. Aun así, el dólar/yen se mantiene cerca de máximos de nueve meses, lo que mantiene viva la amenaza de nuevas advertencias o incluso intervención directa por parte de Tokio. Las autoridades ya intervinieron en el pasado cuando la debilidad del yen disparó el coste de las importaciones, de modo que un nuevo salto al alza podría volver a ponerlas a prueba.
Libra, franco y posibles estrategias
Al otro lado del canal, la libra se mueve en rango a la espera del presupuesto del 26 de noviembre y de un nuevo dato de inflación. La lectura de IPC más suave de lo esperado el mes pasado reconfiguró de golpe las apuestas sobre el Banco de Inglaterra y recordó lo rápido que puede moverse la divisa cuando cambia el pulso de los datos. El franco suizo, por su parte, se ha retirado desde sus máximos gracias a la mejora del ánimo bursátil, pero sigue siendo un refugio recurrente cuando el apetito por riesgo flaquea.
Para los operadores de corto plazo, el guion es claro: rangos estrechos hasta que empiecen a llegar los grandes datos y, después, volatilidad a medida que el mercado recalcule las trayectorias de la Fed y del BoE. Los inversores de horizonte más largo pueden aprovechar episodios de fortaleza del dólar para reducir exposición, con la tesis de que un mercado laboral más débil y un crecimiento global más lento terminarán empujando a la baja los rendimientos y al propio billete verde de cara a 2026.