El oro sube mientras el mercado descuenta un recorte de la Fed
El precio del oro avanzó con fuerza este miércoles y se situó cerca de un máximo de dos semanas, después de que nuevos datos débiles en Estados Unidos reforzaran las apuestas por un primer recorte de tipos de interés de la Reserva Federal en diciembre. La reacción fue inmediata en otros activos financieros, con un dólar más débil y rendimientos de los bonos del Tesoro a la baja, un entorno que suele favorecer a los activos que no pagan cupón como el oro.
Por qué sube el oro
Las últimas cifras apuntan a una economía estadounidense que pierde impulso y a un mercado laboral menos tenso. A medida que los operadores incorporan un recorte de tipos en diciembre, cae el atractivo relativo de la deuda estadounidense y el billete verde cede terreno frente a otras divisas. Para muchos fondos macro y gestores de patrimonios, este cambio es una invitación a aumentar la exposición a oro como seguro frente a errores de política monetaria.
La demanda física también aporta un soporte adicional. En Asia se observan compras constantes en los retrocesos de precio y varios bancos centrales de mercados emergentes continúan diversificando parte de sus reservas hacia el metal precioso. En un contexto de posicionamiento especulativo moderado, cualquier incremento adicional de la demanda puede tener un impacto significativo en la cotización.
Efecto sobre divisas y activos de riesgo
El repunte del oro va acompañado de un dólar más débil. Así, monedas como el euro, el yen y algunas divisas ligadas a materias primas aprovechan para recuperar terreno. Los índices bursátiles, en especial los sectores sensibles a los tipos de interés, también se han visto apoyados por la perspectiva de una relajación monetaria más cercana y posiblemente más rápida en 2026.
Para los operadores de divisas, el entorno es más complejo. Unos rendimientos estadounidenses más bajos reducen la ventaja de rentabilidad de las posiciones largas en dólar, pero cualquier sorpresa positiva en los datos económicos podría provocar una rápida recogida de beneficios en el oro y en las monedas de mayor riesgo. Por ello, la gestión del tamaño de las posiciones y de los niveles de salida sigue siendo esencial.
Qué observar en los próximos días
El foco del mercado se centra ahora en los próximos datos de inflación, las nuevas cifras del mercado laboral estadounidense y los mensajes de la Reserva Federal. Una secuencia de publicaciones débiles reforzaría la narrativa de recorte en diciembre y podría abrir la puerta a un nuevo ataque a los máximos históricos del oro.
Si en cambio la macro sorprende al alza, el actual movimiento alcista podría enfriarse y recordar a los inversores que el camino hacia tipos más bajos rara vez es lineal. Por el momento, sin embargo, el equilibrio de expectativas se inclina a favor del oro, que vuelve a ganar protagonismo como activo refugio en las carteras globales.